Diosa de caza
No hago más que imaginarte
tumbada sobre mí
con la cabeza recostada
en mi espalda
o en mi pecho
Te sueño
durmiendo despreocupada
como si no existiera
nada
aparte de nosotros
y quizá
-tan sólo quizá-
la cama que nos une
y nos separa
Pero te fuiste
hace tiempo que te has ido
yo lo quise
así
te desterré
y te lancé a tu nueva caza
por no matar
a quien me dio la vida
y me la quitó
de una metáfora
aunque sólo fuese por su bien
y por el mío
Unos días me arrepiento
de no haber hecho cuanto debía
y otros días
sé que hice lo correcto
y en el intento
de escribirte esta poesía
olvidaré que me decías:
-No tiene que ser perfecto